Te espero como si de eso dependiera mi vida,
mariposas en mi estómago no siento,
de hecho nunca las he sentido, lo sé soy frío,
pero no es falta de amor.
Mis manos tiemblan, sudan, los minutos pasan,
y no llegas, y en esta espera me pregunto
¿existes o sólo eres el producto de mi imaginación?
no lo creo, en mi infancia no tuve tiempo para soñar, para
crear…
Minutos, segundos eternos… tú y tu costumbre de llegar
tarde,
minutos, segundos eternos… ¿llegarás? O la llamada de hace
un rato
fue solo para saber mi ubicación actual para no cruzarte por
aquí.
Te espero y no puedo imaginar cómo será el encuentro,
tal vez estarás más gordo o más flaco…
¿Te seguiré gustando? Lo sé, me lo dijiste muchas veces
pero te fuiste y me quedé sin ti, en la espera de tu
regreso, de una llamada,
un mensaje… y no sucedió.
mis manos tiemblan, estás a punto de llegar
¿mariposas? Creo que son nervios, y sólo no llegas.
Como quisiera que me volvieras a mirar como la primera vez,
que me desearas como cuando aún no me tenías,
que me soñaras como cuando aún no me conocías.
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