cuento

Lo conocí, porque así tenía que suceder y lo que sucedió es que me dejó encarcelado entre las páginas de su cuento.

viernes, 28 de octubre de 2011

Déjame.

Déjame estar en tus pensamientos
tan solo un momento
sé que tenemos que irnos,
ahora no hay un para siempre.

Permite a tus ojos iluminarme
de esa tranquilidad de hombre,
y déjame acariciar tu mirada de niño
que me dice que quieres quedarte.

No tienes que jurar nada, así es este juego
cualquiera puede abandonarlo, cuando lo desee,
pero déjame guardar tu mirada infantil
en mi mente para tenerla cuando ya no estés aquí.

Quiero juntar tu cuerpo de hombre
y mi alma de niño,
quiero besar tu boca nacida en primavera
como si para siempre mía fuera.

Bésame ahora, no tienes que pedirlo,
aunque juegue a resistirme,
sé que no puedo contra tu boca,
 que sé me quedaría, si así me lo pidiera.

Déjame permanecer a tu lado
aunque sea sólo unas pocas horas
tú puedes permanecer en mi mente
y ser un pasajero de ella si así lo deseas.